CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

NUESTRA CONTRASEÑA HA DE SER:
¡VIVA CRISTO REY!
Andrés Bóngoll Casalá


NUESTRA CONTRASEÑA HA DE SER: ¡VIVA CRISTO REY! - Andrés Bóngoll Casalá

Un choque entre la razón, la lógica y un querer seguir siendo Católicos a pesar de oponerse a dos mil años de Tradición, y esa amistad con todos los enemigos de la Cristiandad, que deliberadamente "no quieren que Cristo Reine sobre ellos" imposiblilitan a los modrnistas a espresar libremente;  ¡Viva Cristo Rey! 

Recordemos que Dios puede hacer todas las cosas sin necesidad de ninguno de nosotros, pero curiosamente siempre se valió de inservibles instrumentos humanos para que quede en evidencia Su Poder y Misericordia.

  De golpe, como por arte de magia, todo cambió luego del "Concilio", una nube se levantó de la tierra, llena del polvo de las herejías de todos los tiempos, maquilladas y enmascaradas para salir con renovadas fuerzas a la palestra, el factor principal de su breve y transitorio triunfo fue la sorpresa, pues los buenos Obispos no se esperaban una emboscada tan disimulada como artificiosa.

  De golpe, ya no hubo herejes ni herejías, ni errores ni errados, los enemigos se volvieron amigos, aquellos Maestros que habían sido separados de las actividades eclesiales por sus desviaciones doctrinales, fueron amorosamente llamados a ser "peritos" del Concilio.

  Los artículos condenados en el "Syllabus errorum", han pasado prácticamente a ser artículos de Fe actualizada. 

   El indiferentismo religioso y el falso ecumenismo, promovidos por los enemigos de la Iglesia y condenados por los Papas ha pasado a ser "la perla preciosa" guardada para estos tiempos en donde la "misericordia de Dios cubre todas las diferencias". ¡Qué pena que los Católicos, Mártires y Santos, Confesores y Defensores de la Verdadera Doctrina de todos los tiempos no lo descubrieron sino hasta que llegó el Concilio Vaticano II. ¡Cuánta trabajo se hubiera ahorrado la Iglesia!

   Todo este cúmulo de novedades, que nunca antes se habían insinuado dentro de la Iglesia, sino que golpeaban La Puerta día y noche para ver si el momento se hacía porpicio y el momento fue profetizado nada menos que por la Madre de Dios en Fátima, a partir de 1960, en el siglo pedido por Satanás, el siglo de la mayor matanza de Cristianos de todas las épocas juntas, más de doscientos millones de Cristianos, muchos de ellos defendiendo la Verdadera Fe hasta el último suspiro, al grito de ¡Viva Cristo Rey!

   Si dejamos todo como está en pocos años más ya no habrá Fe sobre la tierra.

SOLEMNIDAD DE CRISTO REY