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PABLO VI CRIMINAL PEDÓFILO
Laurent Glauzy


PABLO VI CRIMINAL PEDÓFILO

Don Luigi Villa, el “hijo espiritual” de Padre Pío, feneció el 18 de Noviembre 2012, con 94 años. Sacerdote originario del norte de Italia, doctor en Teología, fue director-fundador del mensual Chiesa Viva, aparecido por primera vez en Septiembre 1971.

En 1956, el P. Villa se encontró con el Padre Pío en San Giovanni Rotondo. El “sacerdote con los estigmas de Cristo” le pidió que se consagrase a la defensa de la Iglesia contra la masonería. El Papa Pío XII aprobó esa misión. El P. Villa fue colocado bajo la dirección de los cardenales Alfredo Ottaviani, prefecto del Santo Oficio, Pietro Parente y Pietro Palazzini. Esos hombres de Iglesia de gran integridad moral debían comunicar numerosos secretos al P. Villa que cumplía una función de agente de información en contra de las logias.

El 21 de Junio 1963, el cardenal Montini, contra el cual Padre Pío y el cardenal Ottaviani habían puesto en guardia al P. Villa, fue elegido Papa, bajo el nombre de Pablo VI. ¡Luigi Villa escapó a seis atentados contra su vida! Describe los orígenes judíos de ese papa, y publicó fotografías inéditas sobre la tumba de su madre, Judith Alghisi Montini, adornada con representaciones masónicas. Don Luigi Villa, que no dudaba en manifestar sus convicciones revisionistas, sostuvo su último combate, y el más largo, contra la beatificación de Pablo VI. Es como homenaje a este sacerdote especialmente valeroso que propongo este informe a la atención pública, elaborado a partir de los trabajos que constituyen su trilogía contra Montini: ¿PABLO VI BEATO?, Paolo VI Processo a un Papa, la Nuova Chiesa de Paolo VI, así como de la edición del 13 de Abril 2013, apoyándose sobre los testimonios de autores y de investigaciones personales.

En 2006, la Doctora Randy Engel, célebre periodista de investigación norteamericana, en su libro “The rite of sodomy, homosexuality and the Roman Catholic Church”, en el que denuncia sin paños frios la homosexualidad de Montini.

Robin Bryans, escritor irlandés y abiertamente homosexual, indica en su autobiografía que su amigo Hugh Montgomery ha sido amante del joven Montini, al tiempo en que éste último recibe el título de Pro-secretario de Estado (asuntos políticos y diplomáticos de la Santa Sede), de Noviembre 1952 a Noviembre 1954, bajo Pío XII.
Roger Peyrefitte, escritor francés y exembajador, aborda igualmente la homosexualidad de Pablo VI, defensor de los “derechos de los homosexuales”, en una entrevista concedida en 1976 a D.W. Gunn y J. Murat, como representantes de Gay Sunshine Press, divulga la vida disoluta del arzobispo de Milán, (diócesis más importante de Italia). Desde 1954 hasta 1963, Montini frecuenta los burdeles de jovencitos.

Esta entrevista será reproducida por la revista italiana Tempo. El 26 de Abril 1976, el Vicario de Roma y la conferencia episcopal italiana (fundada en 1952 y responsable de las normas litúrgicas y de tareas administrativas eclesiásticas) fijan un día de reparación universal, el Domingo de Ramos. Desde su balcón, el “papa” pretende que está siendo víctima de calumnias, sin aportar más precisiones.

EL ACTOR ITALIANO PAOLO CARLINI: AMANTE DEL “PAPA”

En “O Vatican! A slightly wicked view of the Holy See (¡O Vaticano! Una opinión ligeramente malvada de la Santa Sede), editada en 1984, Paul Hoffman, antiguo corresponsal ante el Vaticano por cuenta del New York Times, revela que un célebre actor italiano Paolo Carlini, visitaba Pablo VI, y penetraba en sus apartamentos pontificios.

El escritor Franco Bellegrandi, ex miembro de la Guardia Noble Pontificia, cuenta en 1994 en su obra “Nichitaroncalli, controvita di un Papa” (Nikitaroncalli, la vida oculta de un Papa) que la homosexualidad de Montini no es más que un secreto a voces: Ha sido arrestado en Milán, de noche, por la policía, vestido de civil, y en más que dudosa compañía. El escritor relata que está ligado a un actor que se tiñe el pelo como pelirrojo, y que no esconde su relación con el Papa. Un oficial del servicio de seguridad del Vaticano, el preferido de Montini, también disfrutó de la autorización para entrar y salir a placer del apartamento del Papa, usando el ascensor privado, y en mitad de la noche.

El Padre Georges de Nantes, fundador de la Liga de la Contra-Reforma católica, en su número de Junio-Julio 1969 de The Catholic Reformation in the XXth Century, refuerza las acusaciones de homosexualidad en contra de Pablo VI. Apoyándose sobre los escritos de Paul Hoffman, se refiere a un cardenal no italiano, “un hombre simpático de ojos penetrantes”, que Pablo VI va a colocar en un puesto clave, y que, en los aledaños del Vaticano, tiene fama de pedófilo. El P. De Nantes refiere un episodio sucedido el 20 de Junio 1963, en vísperas del Cónclave del que saldrá elegido Montini. Un sacerdote de la basílica de San Pablo extramuros (una de las cuatro basílicas mayores de Roma junto con las de San Juan de Letrán, Santa María la Mayor, y San Pedro de Roma), le informa que la sección Moral de la policía de Milán posee un informe sobre Montini. Años más tarde, el P. de Nantes se dirige a Juan Pablo II en estos términos, acerca de los trabajos preparatorios de la beatificación de Montini: “Tras el escándalo de la elección de un homosexual al trono de san Pedro, que ha envenenado la Iglesia, Ud, Santo Padre, querría exaltar al desgraciado Pablo VI a la gloria de los altares y ofrecer sus huesos como reliquias expuestas a la veneración de los fieles? ¡Esto es totalmente imposible!

En su obra “Vatican II, Homosexuality  and pedophilia, Atila Sinke Guimaraes retoma el testimonio de Franco Bellegrandi. El escritor brasileño expone que en Milán, ha sido sorprendido “in fraganti” por la policía local, en una calleja nocturna. El arzobispo frecuenta los burdeles masculinos que allí se encuentran. El ex guardia vaticano describe también el proceso de colonización homosexual incoado desde el inicio del Pontificado de Juan XXIII, y que se acentuará bajo el dominio de Montini. Bellegrandi desvela que viejos y honorables empleados del Vaticano son jubilados o colocados en otros puestos, con el fin de hacer sitio para los “cofrades” de Montini. Esclavos de los mismos vicios, otorgan a su vez importantes puestos a sus favoritos, “jovencitos afeminados”. Bellegrandi revela que apenas instalado sobre el trono de san Pedro, Montini se ve sometido a chantaje por parte de la masonería italiana.

MONTINI CONSIENTE  EN ASESINAR A SACERDOTES:

A cambio de su silencio sobre los encuentros secretos del arzobispo Montini en un hotel suizo, para encontrar aquí su amante actor, los masones exigieron al papa la supresión de la tradicional prohibición de la incineración de los difuntos. Pablo VI se apresuró a dar satisfacción a los deseos de las logias. Bellegrandi hace notar que su homosexualidad lo hace vulnerable a las presiones ejercidas por los servicios secretos británicos (MI5) y soviéticos (GRU), ya durante la II Guerra Mundial. El escritor menciona que los servicios secretos británicos y americanos (OSS) no ignoraban nada de sus desviaciones sexuales y que se servían de ellas para obtener su colaboración, con el fin de que hiciera funcionar las redes vaticanas y aliadas. Tras el conflicto, un joven parisino que trabaja como intérprete del Vaticano da testimonio de que los soviéticos también exigen a Montini, en tiempos de Pío XII, que entregue los nombres de los sacerdotes que el Vaticano envía clandestinamente en los años 50 detrás del Telón de acero. En cuanto esos sacerdotes traspasan la frontera, son inmediatamente detenidos por la policía secreta y enviados al gulag, cuando no fusilados ahí mismo. Montino hace transitar informaciones para el Partido Comunista Italiano, cuyo presidente, Palmiro Togliatti, es un buen amigo suyo. Informado de estas fugas, Pío XII destituye a Montini en Noviembre 1954.

No cabe ninguna duda de que Pablo VI desempeña un papel clave en la ascensión del “colectivo homosexual” en el seno de la Iglesia Católica. Su actuar se revela como decisivo en la selección y progreso de varios notorios miembros de la jerarquía eclesiástica católica. Dos años después de su ordenación sacerdotal, en 1952, el futuro cardenal Joseph Bernardin viene a ser nombrado secretario personal del vicario de Charleston, Mons. John Joyce Russell. Entre sus amigos más cercanos, encontramos a Frederick Hopwood, un pedocriminal acusado de un centenar de casos de acoso sexual; Justin Goodwin y Paul F. Seitz, que abondonan el sacerdocio tras ser revelada su implicación en escándalos pederastas. En 1968, Bernardin es elegido Primer secretario general de la Conferencia episcopal americana. Sus más cercanos colaboradores son John Muhig, abiertamente homosexual, John Willig, célebre por esa misma orientación; Michael J. Sheenan, arzobispo de Santa Fe, diócesis conocida como vertedero de clérigos pedocriminales.

En 1972, Pablo VI nombra a Bernardin arzobispo de Cincinnati, (Ohio). Su auxiliar es John R. Roach. Durante decenios, Bernardin y Roach dominan la conferencia episcopal norteamericana; primero directamente, en su cualidad de presidente y secretario, y luego, por medio de clérigos adictos promovidos al episcopado. Cuentan con la ayuda de Jean Jadot, delegado apostólico en los Estados Unidos de 1973 a 1980 por voluntad de Pablo VI. Estos tres prelados tiene la misión de escoger entre los candidatos al episcopado los más acordes con la visión posconciliar de pablo VI, así como de sostener al “colectivo homosexual” con el fin de tapar los escándalos pedofílicos de Bernardin.

JUAN PABLO II NOMBRA AL PEDOCRIMINAL BERNARDIN ARZOBISPO DE CHICAGO.

En 1982, Juan Pablo II nombra a Bernardin arzobispo de Chicago,el cual funda la asociación diocesana de homosexuales, la AGLO (archidiocesan gay and lesbian outreach). Bernardin acalla todos los escándalos sexuales de los sacerdotes de su diócesis. Pero el 30 de mayo 1984, el organista Francis Pellegrini es enontrado muerto en su apartamento, La posterior investigación es conducida por dos investigadores que descubren toda una red clerical de pedófilos y homosexuales en pleno corazón de la archidiócesis de Chicago.

En 1987, intentan en vano comprar a Jeanne Miller, para que no dijera nada en contra del Rev. Robert E. Mayer. Que había abusado en 1983 del hijo de ésta, entonces de trece años. Varias víctimas declaran haber sido abusados y violados por este hombre de iglesia cuando eran adolescentes. Mayer será condenado a 13 años de cárcel. La diócesis de Chicago se declaró sorprendida por tales acusaciones. Sin embargo, en los años 60, en el seminario, Mayer se gana el sobrenombre de Satán debido a sus proclividades sexuales, hasta llegar a escribir sus tesis sobre la masturbación.

En 1989, en otro asunto, pero siempre en el ámbito de las prácticas pedófilas, el Rev. Robert Lutz se ve obligado a presentar la dimisión.

El 12 de Noviembre 1993, el exseminarista Steven Cook acusa públicamente a Bernardin de haberlo violado. La radio vaticana reacciona inmediatamente en defensa del cardenal. El Secretario de Estado Angelo Sodano expresa su apoyo al prelado por parte del Santo Padre, Juan Pablo II. En la reunión de la Conferencia episcopal del 15 de Noviembre 1993, el cardenal recibe la ovación de 300 obispos que demuestran de esa manera su fidelidad al cardenal pedocriminal. El proceso de Bernardin prosiguió, mientras que Steven Cook, enfermo de Sida, y cercano a la muerte, jamás retiró sus acusaciones contra Bernardin.

LOS FUNERALES DE MONS. BERNARDIN EN UNA CATEDRAL MASÓNICA

Ese mismo 12 de Noviembre 1993, una mujer que se presentaba bajo el seudónimo “Agnes” divulga que en otoño 1957, en Greenville, Carolina del Sur, había sido rescatada de una ceremonia satánica rodeada de blasfemias y de perversiones sexuales, en las que participaba John Joyce Russell, obispo de Charleston. La misma “Agnes” acusa al Card, Bernardin de haberla violado cuando sólo tenía 11 años, en el marco de una ceremonia oculta. Su padre, miembro de una secta satánica, había organizado el evento y la había ofrecida como plato fuerte de la ceremonia. Bernardin murió el 14 de Noviembre de 1996. A sus funerales, celebrados en la Holy Name Cathedral de Chicago, adornada con simbología masónica, viene invitado el coro homosexual Windy City Gay Chorus. Perfectamente adecuado para el cardenal más influyente de Estados Unidos, y candidato a convertirse en el primer Papa norteamericano.

En 2002, estalla el escándalo del seminario del Inmaculado Corazón de María, en Winona, Minnesota. Un grupo de prelados ha fundado una red de obispos pedófilos en el interior mismo del seminario. Según el informe de una investigación llevada a cabo por The Roman Catholic Faithful, los implicados son el difunto Bernardin, John Roach, Robert Brom, y un cuarto obispo cuya identidad jamás se llegó a saber. Uno de los seminaristas declara que las actividades homosexuales en el seminario consisten en rituales satánicos. Varios de ellos declaran que el arzobispo Bernardin se presentaba con un joven compañero llamado Steven Cook!

En 1967, Pablo VI nombra cardenal a Terence James Cooke, arzobispo de Nueva York. En 1978, en la diócesis de Brooklyn, se funda la St Matthew Community, una comunidad católica de homosexuales! En sus estatutos entre otros artículos pro-gay, el X estipula que la vida es en unión gay. La St Matthew Community fue miembro de la Catholic Coalition for Gay Civil Rights.

EL CARDENAL WRIGHT: HOMOSEXUALIDAD Y B’NAI B’RITH

El Card. John Wright frecuentó el Pontificio Colegio norteamericano de Roma, en que fue ordenado sacerdote en 1935. Esta institución de enseñanza superior acoge a los seminaristas de la Iglesia Católica Romana, particularmente los procedentes de Norteamérica. En 1943, Wright asumió la función de secretario personal del Card. O’Connell, y del secretario Richard Cushing, que fue consagrado obispo auxiliar cuatro años más tarde. Cushing, que proclamaba que el dogma de la Iglesia “Fuera de la Iglesia no hay salvación” era un absurdo, era designado en 1956 como “hombre del año” por la alta masonería judaica conocida como B’nai B’rith, con la que el homenajeado se gloriaba de tener una estrecha alianza. Em 1957, la sesión de Worchester del mismo B’nai B’rith le otorgó otro premio por sus obras a favor de la comunidad judaica. Mientras tanto, la homosexualidad de Wright era tan notoria que ya no era un secreto para nadie en las diócesis de Boston, Worcester o Springfield.
Guionista y escritor de novela negra, William Riley Burnett (1899-1982) cuenta que su tío, el Rev Raymond Page, sirvió bajo el obispo Wright en Worcester y frecuentaba una casa de vacaciones situada sobre el borde del lago Hamilton, Massachusetts, de la cual Wright era visitador clandestino. Burnett evoca los abominables abusos sexuales a los que Wright sometía a su tío, adolescente, desde 1952 hasta 1955. Bajo el mando de Wright, la diócesis de Worcester adquirió la reputación de ser un paraíso para los sacerdotes pedófilos. Los principales abusos sexuales de los clérigos ligados a Wright habían suscitado inquietantes preguntas sobre sus “artes mágicas” y sobre un importante movimiento ligado a la cábala y al ocultismo, operando en las diócesis de Worcester, Springfield y Boston. ¿Y dotado de una privilegiada relación con el núcleo duro del B’nai B’rith?

En 1959, Wright consigue ser nombrado obispo de Pittsburgh. No bien instalado allí, funda un centro de oratorianos compuesto de sacerdotes y seminaristas, y que se convertirá rápidamente en campo abierto a los homosexuales. El escándalo sólo será descubierto en 1993, muchos años después del anuncio del Concilio por Juan XXIII en 1959. Wright había sido asignado a la Comisión Teológica de la comisión preparatoria del Concilio, con la importante responsabilidad de promover en se seno la “libertad religiosa” y el ecumenismo. Como recompensa, será nombrado cardenal por Pablo VI en 1969. Morirá en Boston en 1979.

Formado por los benedictinos, el arzobispo Rembert George Weakland conoce a Montini en 1956, En 1963, es elegido Padre Abad de Saint Vincent, y más tarde, abad Primado de la confederación benedictina, el 29 Septiembre 1969, del que dimitirá 10 años más tarde para convertirse en arzobispo de Milwaukee. Mientras tanto, Pablo VI lo promovió a consultor de la Comisión para la sagrada liturgia del Concilio Vaticano II.; y en 1977, lo designa como para Milwaukee, dándole la oportunidad de convertirse en el referente del ala más liberal del episcopado norteamericano, y el primer bienhechor del “colectivo homosexual” dentro de la (pseudo) iglesia católica norteamericana.

450.000 DÓLARES POR EL SILENCIO DE UNA VÍCTIMA

El arzobispo Shares es autor del artículo “Who is our Neighbour?” (¿Quién es nuestro prójimo?) , aparecido en el semanal Catholic Herald Citizen del 19 de Julio 1980. Es fundador de la organización Milwaukee Aids Project que promociona el uso de preservativos, la homosexualidad, la sodomía, la masturbación, el sadomasoquismo consentido, los juegos sexuales, la celebración de Misas para homosexuales, la instrucción sexual para los niños pequeños y la puesta a disposición de jeringuillas nuevas para los drogadictos. El 2 de Abreil 2002, con 75 años, presenta su dimisión, que la Santa Sede rechaza. Más tarde, el 23 de Mayo 2002, la cadena ABS News, en Good Morning America, difunde las acusaciones de homosexualidad realizadas por el civil Paul Marcoux abusado por Shares cuando contaba 30 años. La archidiócesis de Milwaukee había propuesto 450.000 dólares a cambio del silencio de Paul Marcoux. La popularidad de la emisión televisiva obligó a la Santa Sede a aceptar la dimisión.
El 17 de Enero 1977; Pablo VI nombra a James S. Rausch obispo de Phoenix. Desde su toma de posesión, los casos de violencias sexuales aumentan. El monje benedictino A.W. Richard Sipe, que estudió en el seminario St. John, Minnesota, frecuentó allí a Rausch, al principio de los años 60. Confirma que tenía “una vida sexual activa”. En 2002, Brain O’Connor, habitante de Tucson, con cuarenta años, hace públicos detalles de los abusos sexuales que Rausch le hizo objeto (haciéndose por entonces llamar Paul), cuando sólo tenía 17 años.

GUILFOYLE NOMBRADO PARA LA CONGREGACIÓN PARA LAS CAUSAS DE LOS SANTOS

En 1964, el obispo George Henry Guilfoyle es consagrado obispo auxiliar de Nueva Ork, En 1968, se convierte en el cuarto obispo de Camden, en el estado de Nueva York. En 1969, Pablo VI lo designa para presidir la Congregación para las causas de los santos. El 10 de marzo 1998, un sacerdote de la diócesis de Camden, Mons. Salvatore Adamo, antiguo director del Catholic Herald, transmite al gabinete jurídico de Stephen C. Rubino una deposición de seis páginas acompañada por otro anexo de ocho páginas. Éste es en realidad la correspondencia que ha mantenido con su superior, el obispo James T. Mc Hugh. Esta documentación revela los trágicos hechos de pedofilia y abusos sexuales verificados en su diócesis, y acusa al obispo de ésta de homosexualidad. Mons. Adamo denuncia al Rev Patrick Wester, ya condenado por dos veces por crímenes pedófilos. Mons. Guilfoyle lo había defendido y lo había tomado como director espiritual.

Francis Mugavero es el quinto obispo de Brooklyn. En 1973, Pablo VI lo nombra consultor del Comité vaticano para la unidad de los cristianos. Miembro del Comité Internacional para las relaciones entre los católicos y los judíos, en 1976, Mugavero publica una pastoral titulada “Sexuality, God’s gift” (Sexualidad, don de Dios) en la que hacía la apología de la homosexualidad.

En 1978, Pablo VI hace de Hubert Hart el sexto obispo de Cheyenne. El primer caso de acusaciones por violencias sexuales se remonta a 1989. En 1969, ya había abusado de un estudiante de Saint Regis, cerca de Pittsburgh. Otra vez encartado por abusos sexuales sobre Kevin Hurter, adolescente de 14 años, el cual, traumatizado, caerá en la droga y el alcohol, hasta su muerte en 1989. En 1993, el obispo delincuente pasará por un período de evaluación psiquiátrica en Sierra Tucson, en Arizona. Pero conseguirá retener la administración de su diócesis. El 21 de Enero 2004, un documento jurídico de 210 páginas en las que cabían nada menos que 75 causas de acusación fue remitido al Procurador Rebecca Randles. Nueve víctimas civiles y dos sacerdotes acusaban al obispo Hart de abusos sexuales. Prueba que éste pertenecía a una red pedófila.

“LA HOMOSEXUALIDAD NO ES PECADO”

El obispo Howard James Hubbard fue ordenado sacerdote en el Pontificio Colegio norteamericano de Roma, En 1977, Pablo VI lo nombra obispo de Albany, capital del Estado de Nueva York. En esta diócesis, al mismo tiempo que el neo-electo va haciendo desaparecer sistemáticamente las representaciones de los dogmas católicos, se van sucediendo una increíble cantidad de escándalos: Sacerdotes que viven como amantes homosexuales, algunos muriendo de sida, una monja lesbiana que se hace inseminar artificialmente, mientras que otro cura se hace una operación de cambio de sexo. En ese ambiente, por supuesto, los abusos sexuales contra menores son legión. En 2004, el obispo Hubbard es abiertamente acusado de homosexualidad con partenaires laicos y clérigos. En 1978, un joven llamado Thomas Zalay ya había tenido que sufrir relaciones no consensuales con el dicho obispo. Éste pretendía que “la homosexualidad no es pecado” pretendiendo convencer con ello a su víctima. También él traumatizado, Thomas Zalay se suicidará en Febrero 1978. El mismo año, en el curso de una conferencia de prensa, otro joven denunciará haber sido objeto por dos veces de abusos sexuales en el Washington Park. La esposa de un policía que trabaja en el Departamento de Policía de Albany refiere cómo su marido sorprendió al dicho sujeto en un coche dentro del mismo parque, con un chico vestido de mujer. Un sacerdote tradicional, el P. Minkler, acusa al obispo de ser el jefe de una red homosexual que opera en la diócesis de Albany. Sostiene que sacerdotes homosexuales son vistos regularmente en los ambientes gays de la ciudad. Cita las relaciones del obispo Hubbard con dos jóvenes sacerdotes, de vacaciones en la costa este, en Cape Cod, en compañía del obispo M.H. Clerck. Tras la recepción del informe Minkler, el cardenal O’ Connor propondrá en vano a Juan Pablo II privar a Hubbard de sus funciones.

JUAN PABLO II SE NIEGA A EXPULSAR A UN PEDOCRIMINAL

No cabe ninguna duda de que las actividades homosexuales de Pablo VI han contribuido al aumento de los casos de crímenes pedófilos en el seno de la jerarquía eclesiástica.

De entre los tres cardenales con los que el joven D. Luigi Villa mantenía contactos con el fin de combatir los ataques de la masonería, Pietro Palazzini (que hemos mencionado al principio de este documento) comunicaba al Vaticano los documentos más delicados. Antes de su muerte en el año 2000, afirma que tenía dos archivadores enteros dedicados a documentar las derivas sexuales de Pablo VI. Los más singulares venían constituidos por una docena de documentos de l’Ovra (la policía secreta de Mussolini) sobre la perversidad de Montini, sostituto para los asuntos ordinarios de la Santa Sede desde 1937.

Cuando, en Mayo 1992, en el curso de la 35º asamblea de los obispos italianos, Camillo Ruini, Cardenal-Vicario emérito de Roma, publicó un edicto sobre la beatificación de Pablo VI, don Luigi Villa llamó al Card. Palazzini, pidiéndole que interviniera ante el Postulador, oficial encargado del proceso de beatificación. El cardenal informó a Don Luigi Villa de que ya había enviado una carta, en la que se comunicaban los nombres de los tres últimos amantes homosexuales de Pablo VI. D. Luigi Villa dirigió una carta al Postulador: “El Card. Palazzini me ha comunicado los nombres de los tres últimos amantes homosexuales de Pablo VI”. Dado que el Postulador había anunciado su intención de proseguir los trabajos que debían culminar en la beatificación, don Luigi Villa anunció que redactaría un libro sobre ese personaje, cuya versión francesa, aparecida en 1999 se titula “Paul VI, Bienheureux?”. Con su valentía y perseverancia, impidió momentáneamente que se introdujera la causa de beatificación de Pablo VI, el “gran amigo” de Jean Guitton, como así lo escribía D. Luigi Villa.

BENEDICTO XVI Y LOS ACRÓBATAS DEL GAY CIRCUS

El 20 de Diciembre 2012, un mes después de la muerte de D. Luigi Villa, Benedicto XVI promulgó los decretos que reconocían las “virtudes heroicas” de Pablo VI. ¿Cómo extrañarnos? El 15 de Diciembre 2010, Benedicto XVI, en el curso de su audiencia hebdomadaria, admira con franca satisfacción un espectáculo acrobático ejecutado por personas especialmente seleccionadas por su sensualidad y homo-erotismo. Los cuatro hermanos Pellegrini que se muestran con el torso desnudo en la sala Pablo VI (presidida por la bien conocida escultura satánica que domina el sillón “papal”), habían participado en 2008 al Gay Circus de Barcelona.

El Vaticano intenta ahora atribuir a Pablo VI un milagro, con el fin de poder justificar su beatificación. El Postulador, P. Antonio Marrazzo, habría escogido el caso de un niño norteamericano todavía no nacido, y cuya madre, sabedora de que por la malformación congénita de su cerebro, no podría sobrevivir, habría confiado su supervivencia a la intercesión de Pablo VI, hace 16 años.!!! ¡Mons. Guilfoyle, pedocriminal perteneciente a la Congregación para las causas de los santos, no habría elegido mejor!

Así cuenta la prensa francesa esta proyectada Beatificación de Montini:

“Está claro que Benedicto XVI, que ya ha beatificado a Juan Pablo II en 2011 y que tiene una gran admiración por Pablo VI, estará personalmente muy feliz de poder proceder a la beatificación de este refinado intelectual en el que se reconoce plenamente.” (Le Figaro). “Papa de aperturas cuyo pontificado fue agitado por las controversias posconciliares, Pablo VI vería recompensado por Benedicto XVI su valiente servicio de quince años. Sus “virtudes heroicas” han sido reconocidas el jueves, primer paso hacia la beatificación. Treinta y cuatro años después de su muerte, Benedicto XVI ha firmado el decreto que proclama “venerable” a este Papa italiano de frágil estampa y grave rostro” (Le Parisien).

Tomado de: Amor de la Verdad

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JUAN BAUTISTA MONTINI - PABLO VI