CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

Revista Roma N° 5 - Julio de 1968
DEL MENSAJE DE FÁTIMA


DEL MENSAJE DE FÁTIMA

Visteis el infierno, adonde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón.

Si hicieran lo que os voy a decir, se salvarán muchas almas y tendrán paz.

La guerra va a acabar, pero si no dejaren de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando viéreis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre.

Para impedirlo, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora en los primeros sábados. Si atendieren a mis pedidos, Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia; los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas; por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz.

En Portugal se conservará siempre el dogma de la Fe.

LOS PRIMEROS SÁBADOS

“Mira, hija mía, mi Corazón cercado de las espinas que los hombres ingratos en todo momento clavan en él con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme, y di de mi parte a todos aquellos que en el primer sábado de cinco meses consecutivos se confesaren y recibieren la Sagrada Comunión, rezaren un rosario y me hicieran quince minutos de compañía meditando los misterios del Rosario con el fin de desagraviarme, que Yo prometo asistirlos en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas”.

Revista "Roma" N° 5, Pg. 23

---------------------------------------