CATÓLICOS ALERTA

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PARÁFRASIS DEL TE DEUM LAUDAMUS EN HONOR
DE LA SANTÍSIMA VIRGEN DE SAN BUENAVENTURA


24 de septiembre de 2018


TE DEUM LAUDAMUS EN HONOR

 ¡Oh María! te alabamos como a Madre de Dios y confesamos que eres Virgen.
. Toda la tierra te venera como Hija del Eterno Padre.
. Todos los ángeles y los arcángeles, los tronos y principados te sirven con fidelidad.
. Todas las potestades, todas las virtudes más elevadas en los cielos, y todas las dominaciones te obedecen.
. Todos los coros de aquellas celestiales inteligencias, los querubines y los serafines están delante de tu trono transportados de alegría.
. Santa, Santa, Santa, María, Madre de Dios, Madre y Virgen al mismo tiempo.
. Los cielos y la tierra están llenos de la majestad y de la gloria del fruto de tus entrañas.
. El coro glorioso de los apóstoles te alaba como a la Madre del Redentor.
. El escuadrón resplandecientes de los mártires te glorifica como la Madre de Jesucristo.
. El ejército triunfante de los confesores te llama templo augusto de la Trinidad.
. La suave compañía de las vírgenes canta que eres el modelo de la virginidad, y de la humildad.
. Toda la corte celestial te reverencia como a su Reina.
. La Iglesia santa te invoca en toda la extensión de la tierra,
. y canta con voz universal, que eres Madre de la Majestad divina y
. la verdadera y augusta Madre del Soberano Rey de los cielos.
. La Iglesia publica que eres santa, llena de dulzura, y de bondad.
. Eres la reina de los ángeles.
. Eres la puerta del Paraíso.
. Eres la escalera del reino celestial.
. Eres el arca santa de la piedad, y de la gracia.
. Eres la fuente de misericordia.
. Eres juntamente Esposa, y Madre del Rey eterno.
. Eres el santuario del Espíritu Santo.
. Toda la Santísima Trinidad descansa dulcemente en Ti, como en el objeto de sus más tiernas complacencias.
. Estás llena de amor por los hombres: eres su mediadora ante Dios y los ilustras de luces celestiales.
. Eres la fortaleza de los que luchan, la abogada de los pobres, el refugio de los pecadores, siempre llena de compasión por sus miserias.
. Eres la distribuidora de los dones y favores celestiales, eres el terror de los demonios y los apartas de nosotros.
. Eres la Señora del mundo, la Soberana del cielo, y nuestra única Esperanza para con Dios.
. Eres la Salud de los que te invocan, el Puerto de los que naufragan, el Consuelo de los miserables, el Remedio de los que perecen.
. Eres la Madre de todos los escogidos, el motivo después de Dios de su mayor alegría, las Delicias de todos los bienaventurados ciudadanos del cielo.
. Por ti se adelantan los justos, por ti toman el buen camino los que andaban descarriados.
. Eres el Cumplimiento de las promesas hechas a los patriarcas, y de las predicciones de los profetas.
. Eres la Gloria y la Luz de los apóstoles, y la Señora de los evangelistas.
. Eres la Fortaleza de los mártires, el Ejemplo de los confesores y el Honor de las vírgenes.
. En vuestro casto seno encarnó el Hijo de Dios para sacar a la humanidad de su destierro.
. Por ti se abrió el reino de los cielos a los fieles, habiendo sido vencido el enemigo del género humano.
. Estás sentada con tu Hijo a la derecha del Padre.
. Rogad por nosotros, oh Virgen María, a este mismo Hijo, que creemos ha de venir a juzgar al mundo.
. Socorre a tus siervos, que han sido redimidos con su preciosa sangre.
. Haz, oh Virgen llena de dulzura, que recibamos con los santos la recompensa de la gloria eterna.
. Salva a tu pueblo, oh gran Reina, para que tengamos parte en la gloria de vuestro Hijo.
. Vela sobre nosotros, y guárdanos hasta la bienaventuranza eterna.
. Continuamente te renovaremos nuestros homenajes, oh Virgen llena de bondad.
. Y deseamos con amor alabarte de corazón y con palabras durante toda la eternidad.
. Dígnate, oh María, digna de ser amada, presérvanos de todo pecado ahora y siempre.
. Ten piedad de nosotros, oh Madre de bondad.
. Permite que conozcamos tu gran misericordia, pues hemos puesto en ti nuestra confianza.
. Oh ¡María llena de caridad! en ti esperamos, defiéndenos siempre.
. A ti después de Dios se debe la alabanza, la gloria, la fortaleza, el imperio en todos los siglos de los siglos. Amén

San Buenaventura

Colaboración de la Hna. María Trinidad Caballero

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DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA