CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

CONSIDERACIONES SOBRE
MONSEÑOR LEFEBVRE Y SU FSSPX


30 de octubre de 2014 - Hemos recibido del Blog "PRENSA NACIONAL ALTERNATIVA", el archivo en PDF con varios escritos del Dr. Carlos Disandro tratando el tema de Monseñor Lefebvre y su obra. Lo publicamos a continuación, previa copia de la introducción que ellos hacen.


Debemos aclarar que no compartimos las apreciaciones que hace el Dr. Carlos Disandro sobre el P. Hervé Le Lay, a quien conocimos y consideramos uno de los pioneros de la defensa de la verdadera fe en nuestra Patria. Reconocemos que estuvo unido a la FSSPX, celebrando para sus fieles de Córdoba la verdadera Misa, pero sembró allí tal semilla, que ahora es en Córdoba donde la FSSPX ha encontrado la mayor resistencia. Además, podemos testificar que en sus encuentros con Mons. Lefebvre no dejaba de solicitarle la proclamación de la Sede Vacante.

**********************************************

TESTIMONIO N° 2
Febrero de 2009

"Excomuniones" y regocijos fraternos

El 21/9/2009 fue “levantada” por Roma apóstata la parte del decreto –ilegítimo e inexistente- que “excomulga” a los cuatro obispos de la Fraternidad S. Pío X consagrados en 1988: Fellay, de Mallerais, Willamson y de Galarreta. Aunque quedó vigente la “excomunión” a sus consagrantes: Lefebvre y Castro Mayer.

Este levantamiento parcial de algo que no es ni fue –o sea, de la nada-, trajo sin embargo, de parte de los involucrados, elalborozo de una respuesta directamente complaciente, esperanzada y claudicante, por supuesto,ante el estupor de muchos de sus fieles sinceros. Y ante la casi nula respuesta pública y clara desacerdotes, autoridades o figuras de alguna relevancia dentro del propio lefebvrismo.

Incluso los pocos, poquísimos,  que algo dijeron, insisten en esgrimir declaraciones de Mons. Lefebvre que desutorizarían a Fellay y sus adláteres. Olvidan que cualquier lefebvrólogo aficionado puede hallar también profusión de declaraciones y actos del propio Marcel que respaldan abiertamente a los mismos.

Pues tanto Lefebvre como los que él consagró han seguido una línea de marchas y contramarchas que el Dr. Disandro, el Dr. Heller y otros defensores inclauidicables de la Fedenunciaron insistentemente a lo largo de más de 40 años.

Eso es lo que convalida el ceñido dossier que aquí sigue (1971-1993), con escritos todos del Dr. Disandro precisamente, en los que resalta el fuego de su alma y su palabra, la claridad sin compromisos ni respetos humanos de su doctrina impecable. El lector debe reparar en las fechas de cada escrito, y meditar sus aserciones y pormenorizada información. Llegará así a entender por qué nuestro maestro, y nosotros con él afirmaba: Ecône colateral de Roma apóstata. Los últimos acontecimientos no hacen más que darle la razón.

El falso papa reinante
La Hostería Volante n° 27 - julio de 1971

Será ésta tal vez la última nota de La Hostería Votante sobre tan delicado y dramático tema. Por eso conviene recapitular, en sucinto resumen, el horizonte entenebrecido en los difíciles días que transcurren, obsesionados por una falsa paz que es una siniestra guerra, estimulados por una falsa guerra que impide el fundamento de la concordia verdadera y lleva por tanto a una siniestra paz.

Hemos explicado en múltiples notas, artículos, ensayos, conferencias, el carácter de una autoridad írrita, la vacancia de un poder religioso otrora consentido con odio por las potencias intramundanas, hoy erosionado y apoyado con delectación por esas mismas tendencias apocalípticas, esotéricas, judeocabalistas, judeocristianas, criptojudías, etc. Ese carácter y esa vacancia se resumen en el vínculo entre Iglesia y Pontificado (trascendente y celeste), y en la referencia de Pontificado y Pontífice (entitativa e histórica). De esta manera hemos transitado, con intrepidez, un territorio conceptual, abrumado por oscuridades inevitables; y con modestia, una lumbre, coronada de resplandores inalcanzables. No tenemos ya más que decir, pues todo será efecto de este siniestro pseudo-pontffice, que todo lo esgrime para derrumbarlo todo: sólo le falta el último acto, a saber, la pretensión de anular la sacramentaíidad trinitario-teàndrica de la Iglesia, para convertirla en una empresa sociomórfìca e intramundana, que participe y aglutine el gobierno mundial en ejecución. Ya se ve ese rumbo en su increíble alocución de Pascua de 1971. La falsa misa preludia esta tenebrosa requisitoria de las potencias esotéricas, que hoy esclavizan a la Iglesia.

Hemos dicho en los últimos cinco o seis años, lo fundamental de una temática siniestramente callada por los sedicentes teólogos tradicionalistas, que empuñan la vara del tambor para ulular a la obediencia, mientras la arquitectura de la Fe cae bajo la piqueta de Lenin-Montini; o que dicen en reserva, secreto y recato las más tremendas acusaciones contra el falso papa, pero que en público aconsejan a los jóvenes el siniestro designio de aceptarlo todo, incluso la destrucción de la patria.

No hay más que analizar ya: falso papa, falsa misa, falso ecumenismo, falsa música, falso evangelio, falsos clérigos, falsa renovación, falsa lectio, falsa teología, falsa mística, falsa misericordia y falsa justicia. Lo que viene es pues o derrumbe de la falsedad, o imperio de sus terribles consecuencias esclavistas. Si es el derrumbe, estamos preparados para prolongar la Fe en la caótica anarquía que lo arrollará todo; si es el imperio de las tinieblas, estamos preparados para afirmar y subrayar, unidos a la más entrañable tradición, lo que consideramos sustancia de la Fe. Eso sí: no sabemos si se nos otorgará la corona de los fuertes. Pero esto es un don que se recibe; aquí hablamos de lo que entrevén nuestras débiles fuerzas.

Entretanto, confirmamos desde estas páginas peregrinas, como las de una “hostería” que afinca su blasón en cualquier rumbo de la patria y del mundo, la conclusión que surge de este decenio sombrío y que culmina en este ridículo y siniestro espectáculo de un pseudo pontífice que converge con las más crueles e inhumanas potencias de esclavitud (en nombre de la Resurrección de Cristo) y que transformado en profeta de una esperanza que no tiene nada que ver con el Espíritu, proclama con increíble y satánico orgullo la mutación ultramundana de la humanidad. Se ha esfumado para este judío carbonario la mística del anacoreta, del monje y del contemplativo: sólo piensa que el hombre es “príncipe de los cielos”, porque vuela en ridiculas cápsulas interplanetarias, de las que se ríen incluso sinarcas como Toynbee. Se ha esfumado la meditación y posesión de la vida intratrinitaría: sólo piensa en la vida del progreso, las máquinas y el socialismo. Se ha esfumado la posesión y meditación de la humanidad de Cristo: sólo piensa en convertir las piedras en pan, para que se erija en las masas hambrientas (creadas por las mismas potestades que protegen a Montini), como un nuevo dios, un dios intramundano, o por lo menos como su electo profeta ecuménico, sin Dios y sin Tierra. En fin, se ha esfumado todo acto de elevación en la vida de la Iglesia: sólo piensa en que puede rodar, monte Vaticano abajo, sin sufrir detrimento alguno, cobijado como está en las instancias de los poderes sinárquicos. Hemos entrado pues en el último acto, la satanolatría, que conduce al derrumbe o a la esclavitud.

No es fácil escribir estas líneas: pero debemos escribirlas, para coronar un ciclo del que somos conscientes y que reafirmamos sin ambages. Sus errores serán paliados por los años densos que vienen; sus verdades, aunque fuesen pocas o débiles, resplandecerán en la fuliginosa densidad que nos agobia. Y desde este pasaje tenebroso -en la esclavitud o en el derrumbe- unos y otras advertirán en su modestia y en su nitidez que en América hemos sabido soportar el cruel y duro peso de la claridad penumbrosa.

Tales reflexiones deben aplicarse en primer lugar a nuestra sufrida tierra, por cuya continuidad, perduración y exaltación comprometemos y hemos comprometido nuestras horas más lúcidas y más fervientes. Pues aquí, quizá como en ningún otro rumbo del mundo, las confrontaciones parecen más desoladas y terribles. No oímos una sola voz de entre las sacras testas corrompidas que anhele -no digo que reclame- la autenticidad de la Iglesia, en este vómito sofístico de las altas cátedras.

Estos “obispos” siguen siendo obispos, porque han dejado de ser epíscopos.

Las consecuencias de su inserción político-temporal seguirán siendo terribles; contra ellas debemos fortalecernos para instaurar un estado argentino libre de la tutela de una iglesia ecuménica, subversiva, judeocristiana, tercermundista, empresaria, pseudotradicionalista, que exalta el pobrerío, porque ha corrompido a los pobres. Nuestro programa político se limita en este caso a reconocerlo, y a hacerla a un lado, para instaurar un “Estado bárbaro”. Según esta premisa, se ordenan fundamentales y sucesivas instancias político-temporales, que pueden ser realidades en la hora del derrumbe, o que podrán meditarse tal vez en las sombras de la esclavitud. Aquí se nos escapan ya las coyunturas definitivas.

Finalmente hemos subrayado en incontables ocasiones, desde La Hostería Volante, el rumbo previsible, la maniobra oscura y farisaica, el desapego de las jerarquías vaticanistas a la lumbre doctrinal y mística, el falseamiento de un lenguaje, que se ha tornado, satánicamente, campo de concentración lingüística, donde los esclavos judeocristianos sirven a los amos mundialistas contra la Iglesia de Cristo. Hemos adoptado una tesitura de diáfano corte conceptual, y hemos derivado de allí numerosas conclusiones de un orden empírico. Ya nadie acusa a La Hostería Volante de exageraciones (como en los años 58- 64), o de muchas otras cosas concurrentes (como en los años 64-70): simplemente se la odia, o se la ama y protege; se la quema, o se la pide; se la exalta, o se la hunde en el lodo. No nos extrañamos de ello ni nos incomoda. Pagamos el tributo de contradicción de toda obra humana.

A los que nos odian, particularmente los clérigos, o los que bajo su conducción se rigen por la banderola del infierno, les puntualizamos que en el ancho mundo hay sitio también para nosotros, y que siendo como somos “arcaicos, obsoletos, obsesionados y tercos”, no les dañamos en absoluto sus siniestros planes socialistas, ecumenistas, o los que fueren. Que no odien pues, y dejen ruta libre a nuestra requisitoria dramática. O que nos odien, pero cumplan su deber en la verdad, proclamando eso mismo: que nos odian.

A los que nos aman, particularmente a los que viviendo en la esclavitud desean nuestra libertad espiritual, les aseguramos que es ése el fundamento de nuestra existencia, y que en el ancho mundo siendo tan limitados como somos, la dimensión de ese amor cubre todas las precariedades, contradicciones, incongruencias y debilidades, y nos fuerza a ser lo que somos: HOSTERIA VOLANTE, NUNC ET SEMPER, QUE EN CUALQUIER CASO EXISTIMOS POR ESO, PARA AMAR EN LA VERDAD.

El Bodeguero - 1971

Proclamación Doctrinal N° 1
[En el encuentro entre Monseñor Lefebvre y Universitarios Católicos
Argentinos en la Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa
María de los Buenos Ayres, el día 25 de julio de 1977 en la Fiesta de
Santiago Apóstol, Patrono de las Españas.]

- La Iglesia padece una persecución que toma la forma de una guerra global SEMÁNTICA, conducida por lobos disfrazados de pastores (que se han apoderado de la SEDE VACANTE DEL OBISPO DE ROMA) y más concretamente por un heresiarca poderoso: MONTINI.

- Esa guerra SEMANTICA afecta todo el edificio de la FE, en cuanto la FE tiene y debe tener una expresión histórica en el lenguaje humano: LA SEMÁNTICA DE LA FE (l’aportée sémantique de la FOI, c’est le contenu de la FOI).

- La primera conclusión: NO PUEDE SER PONTÍFICE QUIEN CONDUCE, PROMUEVE Y ALIENTA ESTA GUERRA SEMÁNTICA. Se ha cumplido la profecía de La Salette: Rome perdra la Foi et deviendra le siège de l’Antéchrist.., L’Église será éclipsée, le monde sera dans la consternation. (Roma perderá la Fe y se convertirá en la sede del Anticristo... La Iglesia será eclipsada, el mundo estará sumido en la consternación. Hermana María de la Cruz, Pastora de La Salette.) (Cf. Abbé Gouin, Soeur Marie de la Croix, Bergère de la Salette, pág. 65-66).

- La Sede Romana está vacante, pues no puede ser ejercida por un heresiarca que junta arrianismo, nestorianismo, judeo-cristianismo para provocar, en la guerra semántica, LA MUTACION DE LA FE.

- Se cumple el axioma teológico sostenido entre otros por San Roberto Bellarmino: PAPA HAERETICUS DEPOSITOS EST (UN PAPA HEREJE ESTA DEPUESTO. - POR EL MISMO HECHO DE SER HEREJE). (Cf. De controversiis christianae jidei adversas huius temporis haereticos, Tercera controversia, De Summo Pontífice, vol. III. Lib. II. Cap. 30, ed. Ingolstadii, 1587). En sustancia, un papa herético cesa de ser Papa (según Bellarmino) y miembro del cuerpo de la Iglesia. Puede ser juzgado y castigado.

- No hay más que esperar para admitir la conclusión anterior: DESTRUCCIÓN DEL CUITO Y DE LOS RITOS, destrucción de la disciplina, destrucción de la doctrina, en fin destrucción de “LA PORTÉE SÉMANTIQUE DE LA FOI”.

- Se cumple asimismo la antigua advertencia de Santa Hildegarde von Bingen: Omnia praecepta quae Ecclesiae tradita sunt deridet (Todas las normas que la Iglesia ha recibido de la tradición, son objeto de desprecio, Scivias, Lib. III, cap. XI. PL. 197, col. 719).

- La infiltración que sufre la Iglesia no es la del liberalismo; es el judeo-cristianismo, que significa la reversión teológica y semántica, por la que se subvierte el antiguo apotegma de San Agustín: quod latet in vetere, patet in novo testamento, (lo que está oculto en el Antiguo Testamento, es patente en el Nuevo). Axioma que es ahora en cambio: quod latet in novo, patet in vetere (lo que está oculto en el Nuevo Testamento, es patente en el Antiguo), por donde es más Isaías que San Juan Evangelista, más el régimen de la ley mosaica que el orden de la gracia. ¿Cómo puede ser sucesor de Pedro, quien maneja esta dialéctica destructora de la Iglesia y de la Fe?

- El judeo-cristianismo cumple la sentencia del cardenal Daniélou: le marxisme, c’est la coronation évolutive du judaisme, puis du christianisme (el marxismo es la coronación evolutiva del judaismo y por ende del cristianismo). Es la reversión semántica que da por abolido el MISTERIO TRINITARIO-TEANDRICO.

- Una es la semántica del judaismo; otra la semántica del cristianismo. Por eso dice la famosa sentencia de San Ignacio de Antioquía (de la generación apostólica): No fue el Cristianismo el que creyó en el Judaismo, sino por el contrario el Judaismo en el Cristianismo. - Epist. ad Magnesios, cap. 10, in fine. Texto griego ed. Punk-Bielmeyer). Y por eso agrega; “Porque incluso los Profetas vivieron conforme a Jesucristo.” (cap. 8).

- Las herejías trinitaristas y cristológicas están resumidas ahora en una gran herejía eclesiológica, que pasará a la historia de la Iglesia con el nombre de HEREJIA MONTINIANA. Esta herejía por medio de la guerra semántica persigue ABATIR LA SEMANTICA DE LA FE, lo que quiere decir ABOLIR LA IGLESIA, para edificar en su reemplazo en el corazón de los fieles el reino apocalíptico de la Bestia. Sabemos empero que la Iglesia triunfará, SIEMPRE; según promesa inviolable de Nuestro Señor Jesucristo, PERFECTUS DEUS ET PERFECTUS HOMO (San Atanasio, Símbolo de la Fe).

- NO HAY PONTIFICE LEGITIMO, SINO UN USURPADOR DE LA SEDE APOSTOLICA. LA NUEVA MISA ES UNA FALSA MISA, y los fieles son revertidos a la idolatría. NO HAY DISCIPLINA, NI SABER, NI CIENCIA SACRA, NI LENGUA SACRA. LA IGLESIA MILITANTE ESTA EN LA TOTAL OSCURIDAD. HAN LLEGADO LOS DIAS DE ENOC Y DE ELIAS.

- El resumen se tiene en el texto latino con que el interlocutor se dirigió a Monseñor Lefebvre:

DOMNE PATER, SACERDOS IN AETERNUM SECUNDUM ORDINEM MELCHISEDEC IN ECCLESIA GALLICA, VACANTEM DICITE SEDEM ROMANAM. SALUS FIDEI ET ECCLESIAE CONSUMMABITUR IN TENEBRIS. (Monseñor, sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec en la Iglesia de Francia, proclamad la vacancia de la Sede Romana. la salvación de la Fe y de la Iglesia acontecerá en medio de las tinieblas).

[Lo pronunciamos, invocando la Celeste y Alta protección de Nuestra Señora del Santísimo Rosario de la Reconquista y Defensa de Buenos Ayres, para que la Señora de Lepanto guarde y avive la Fe de los Pueblos Iberoamericanos protegiendo con su manto las Españas, España y las Naciones Iberoamericanas, de la Tiranía Bolchevique, cuyos negros nubarrones se columbran ya en el Horizonte]

Proclamación Doctrinal N° 7

[ Insinúase en el horizonte de la Iglesia postconciliar un GRAN ACUERDO VATICANO (GAV), que englobaría tradicionalismo y progresismo, integrismo y profetismo, Concilio deNicea y Concilio Vaticano II, en una maniobra para superar las dificultades que enfrenta la guerra semántica conducida desde Roma y contra Roma por los enemigos de la Fe. Es preciso clarificar esta maniobra y reafirmar LA SEMANTICA INCONCUSA DE LA FE TRINITARIA y TEANDRICA, inmune al judeo-cristianismo. ]

1.- Tres puntos fundamentales contendría el GAV. El primero: reinterpretar Vaticano II desde la Tradición, y no como ocurrió en el reinado de Montini, la Tradición desde el concilio. El segundo: libertad de rito para la Misa de San Pío V y el Novus Ordo (en paridad semántica). El tercero: rechazar la tesis de la Vacancia del Pontificado y sostener la abolición de la Bula de Paulo IV (cuarto) por el Código de Benedicto XV. Son papas legítimos pues, Roncalli, Montini, Luciani, Wojtila, propulsor y ejecutor de este GAV.

2.- Como consecuencia del GAV: contactos fluidos entre las dos alas católicas, vía tradicionalismo mitigado o vía progresismo conciliar moderado (según la experiencia polaca), represión de los extremos, prohibición de atacar a Paulo VI, paz litúrgica, etc. El GAV podría abarcar pues (según los planificadores) desde Mons. Lefébvre al cardenal Seper, pasando por multitud de grupos de conducción autónoma. Hay precisamente una campaña para reducirlos a la “gran maniobra” del acuerdo y una estrategia servida por revistas, personajes, reuniones, declaraciones confusas y contradictorias, destinadas a sembrar el desconcierto, la falsa información y sobre todo a ALIMENTAR LA GUERRA SEMANTICA.

3.- Los que hace más de veinte años trabajamos desde los Institutos Cardenal Cisneros (La Plata), San Atanasio (Córdoba), Leopoldo Lugones (Buenos Aires), los que en la Hostería Volante hemos denunciado sin pausa la herejía montiniana, hemos procurado una vasta documentación para abatirla y hemos afrontado las más graves cuestiones doctrinales en la actual oscuridad de la Iglesia, no aceptaremos el GAV. Valga esta única y precisa afirmación.

4.- Pero ai mismo tiempo alertamos a los amigos de América y Europa y urgimos a una definición que interrumpa la maniobra, en cuanto: a) la VACANCIA DE LA SEDE APOSTOLICA, por imperio de la Bula de Paulo Cuarto; b) Vaticano II, concilio herético, no puede ser reinterpretado, debe ser ANULADO; c) NULIDAD DEL NOVUS ORDO MISSAE; d) correcto planteo de la respuesta a la “guerra semántica contra la Fe”.

5.- No olvidemos la sentencia de San Vicente de Lérins en su Communitorium (siglo V): “¿Qué debe hacer un cristiano, supuesto que algún nuevo error contagiara como una peste no sólo una parte, sino la totalidad de la Iglesia? Pues debe preocuparse por mantenerse ligado a la ANTIGUA TRADICION DE LOS PADRES, que siendo ya del pasado, no puede ser corrompida de ninguna manera por ninguna clase de FALSA RENOVACION”. Han llegado precisamente esos tiempos: no es ahora la peste del arrianismo, el nestorianismo o el pelagianismo, sino la HEREJIA MONTINIANA, de gravísimas consecuencias para la Fe.

No olvidemos la Constitución Apostólica de Pío VI “Auctorem Fidei” del 28 de agosto de 1794, que condenó el Sínodo de Pistoia, primera ofensiva semántica post-luterana EN EL CUERPO MISMO DE LA IGLESIA CATOLICA ROMANA. De ese Sínodo, el Concilio Vaticano II es la perversa consolidación, reinterpretación y adaptación a la jerarquía masónica de la “iglesia” ultramundana. Pero Pío VI lo advirtió meridianamente
PARA TODOS LOS TIEMPOS QUE SE AVECINABAN. Estamos ahora en ellos.

[A las maniobras hay que responder con LA FE DE NICEA, EFESO Y CALCEDONIA, sin ambages, sin compromisos, sin modulaciones ni adaptaciones. La maniobra pretende SALVAR LA IGLESIA EN SU RADICACIÓN ECUMENISTA JUDEO-CRISTIANA. Pero es la IGLESIA LA QUE SALVA por la Fe inconcusa y sin mancilla, por el CULTO MISTERICO, por la virtud del Espíritu en la OBRA VIVIENTE DE LA FE.]

Advertimos por esta única vez a todos los amigos de América y de Europa.

Carlos A. Disandro
16 de abril de 1979