CATÓLICOS ALERTA

Defendiendo nuestra fe

OTRO ASESINATO EN UNA DE LAS
CÁRCELES DEL PUEBLO DE LA ARGENTINA


La implacable venganza de los asesinos terroristas, con la complicidad de los gobernantes de turno, que a pesar de haber prometido en su campaña electoral "terminar con el curro de los derechos humanos" ahora miran para otro lado y siguen encarcelando a inocentes sin dar ni siquiera arresto domiciliario a los ancianos. Macri: sos un traidor desvergonzado y mentiroso.


Cnl. I. Hugo Jorge Delme

A mis amigos y camaradas:

El día Viernes Santo, mi compañero y amigo el Cnl. I. Hugo Jorge Delme, brillante oficial del E.A., después de un largo via crucis, murió solo y sin atención en su celda de la prisión de Campo de Mayo. Padeció un largo y penoso cautiverio con total entereza, mostrando su fibra de soldado y de guerrero, solidario y preocupado por el bienestar de sus camaradas en igual condición, sin distinción de grados; ejemplo de fortaleza y tenacidad. Ni el tiempo ni sus padecimientos pudieron quebrar su espíritu de lucha. Ferviente creyente católico y en la Justicia Divina, ha entregado su alma a Cristo Rey, único Señor de los Señores, quién seguramente como premio le ha guardado un lugar preferencial a su derecha junto a la Milicia Celestial, en la cual a partir de ahora, sentará plaza. Querido compañero y camarada, descansa en paz.

Juan Nicolás Garro

* * *

 A mis camaradas presos en penales:

Estoy profundamente afectado por la muerte del Cnl Delme, fue mi vecino de celda y a pesar de tener varios años mas que yo y por ende menos posibilidades en tiempo para disfrutar junto a su familia en una hipotética libertad o detención domiciliaria, siempre se mostraba de buen ánimo llegando alguna vez a dialogar conmigo para levantar mi moral. Demostró ser un soldado con mayúsculas en esa situación que le toco vivir con tantos años encima. Su muerte es absoluta responsabilidad de una justicia politizada que no asume la obligación de ajustarse a derecho, caso contrario el Cnl Delme debería haber estado libre pues los delitos que se le imputaron no son de lesa humanidad, esto se ha repetido incansablemente. Los jueces lo saben perfectamente pero no están a la altura de un verdadero estado republicano.y como la mayoría de la dirigencia argentina descargan toda la responsabilidad de la tragedia y la mugre política del pasado en quienes, aun con errores, nos batimos a sangre y fuego entre hermanos.

Si el Cnl Delme hubiera estado en su casa seguramente habría tenido posibilidad de continuar con vida, pues le habrían evitado sufrir un estrés permanente que le provocaba continuas descompensaciones, de las cuales los compañeros de pabellón eramos testigos a diario. Tambien existe una responsabilidad por parte del SPF, este no cumple con informar debidamente que no esta en condiciones de atender y cuidar a una población carcelaria añosa, callan y ocultan las deficiencias de ese Servicio sin dar la importancia de las consecuencias gravosas para esos presos. Existen pocos de ellos que entienden la situación irregular de estos presos, considerando que los reglamentos, procedimientos y recursos fueron planificados para ser instrumentados con presos de edades muy menores y criminalizados.

Camaradas presos continuemos y reforzemos la lucha, no dejemos pasar errores que como vemos resultan fatidicos, lo único importante es la legalidad que debe apuntar a la libertad de todos nosotros. Todo lo demás es secundario aunque brinde cierto bienestar, debemos comprenderlo y actuar en consecuencia caso contrario no habrá solución.

Mi Cnl Delme lo despido con la admiración y el respeto que el subalterno debe sentir por su superior, en esta dura etapa que le tocó para vivir y morir Ud supo comportarse como le inculcaron en los antiguos claustros del Colegio Militar de la Nación. Por Ud que ya no está entre nosotros, yo grito !Viva la Patria!

My Gustavo Adolfo Alsina

* * *

El coronel Delmé, “asesinado por
la indolencia de la sociedad”

Andrea Palomas Alarcón

Este viernes murió en prisión, por inasistencia dolosa, el Coronel Hugo Jorge Delmé.

Fue encontrado muerto en su celda del penal de Campo de Mayo, un “country” o “cárcel VIP” para las "orgas" de DD.HH. sedientas de sangre, para los chacales que se enriquecen con la tortura de ancianos disfrazada de política.

Durante una semana se quejó de dolor en el brazo izquierdo. Hasta el más ignorante de los médicos sabe que es un síntoma inequívoco de ataque cardíaco. El asunto es que el Cnl. Delmé no fue asistido por médico alguno, le contestaron que su dolor debía ser de espalda y no lo llevaron al médico. En Campo de Mayo, la cárcel VIP, no hay médico.

Otro preso político asesinado ante la indolencia de la sociedad que ignora que dos mil personas y sus familiares son rehenes de un negociado inmenso. Dos mil personas y sus familiares son torturados para solaz de los terroristas vencidos, resentidos, perversos.

El periodismo es cómplice, no dice estas cosas aunque las conoce bien. Los políticos son cómplices o cobardes. Casi ninguno se atreve a hablar de estos temas, cuando lo hacen comienzan con una inmensa introducción autojustificadora del tipo “yo no estoy a favor de lo que hicieron los militares” o “lo que hicieron los militares fue un crimen atroz pero…”, y luego salen con alguna tibia oración respecto a que hoy se maltrata a ancianos.

Los crímenes de nuestra sociedad fueron de toda la sociedad, no de unos pocos rehenes. Los políticos aplaudieron y apoyaron a los terroristas, los amnistiaron, los justificaron y cuando vinieron por la democracia y por ellos mismos llamaron a los militares para que hicieran el trabajo violento que no se atrevían a hacer. Ocurrió como con los piqueteros de hoy pero multiplicado por mil, por un millón. Querían que el terrorismo se detenga pero no tuvieron el coraje político para detenerlo ellos mismos y llamaron al Golpe, para lavarse las manos y fingirse inocentes.

Ahora culpan a un pequeño sector de la sociedad como si todo el resto hubiera sido víctima de los militares. La sociedad no fue víctima; fue cómplice y socia.

Esta injusticia, esta crueldad, no va a quedar impune. Muchos creen que esto les pasa a otros. No, nos pasa a todos. Cuando nuestros hijos vuelven tarde y los mata la delincuencia, es el precio que pagamos por ignorar la injusticia. Cuando violan y matan a las Micaelas, es el precio que pagamos por ignorar la injusticia. Cuando no tenemos paz y tenemos miedo de salir a la calle, es el tributo a la indiferencia de dejar a su suerte a los que nos defendieron cuando fue necesario.

El Cnl. Delmé fue asesinado por injusticia e indiferencia a los 82 años de edad. Su crimen no quedará impune, lo pagaremos todos los que no hicimos nada o no hicimos lo suficiente.

Fuente: David Rey

-------------------------------------------

SUBVERSIÓN
BERGOGLIO Y LA SUBVERSIÓN